Cuando la información vive en Excels compartidos por correo, nadie controla realmente quién la ve, la edita o la descarga. Así se ve tenerla bajo control.

Un Excel con la lista completa de clientes y sus condiciones comerciales se comparte por correo con todo el equipo de ventas, para que todos tengan la información a la mano. Seis meses después, ese archivo ha pasado por WhatsApp, por una laptop personal y por el correo de alguien que ya no trabaja en la empresa. Nadie sabe con certeza quién lo tiene hoy ni qué tan actualizada está su copia.
Esto no es un descuido aislado, es la consecuencia natural de manejar información sensible en archivos que se comparten en lugar de en un sistema que se consulta. La comodidad de mandar el archivo por correo tiene un costo que solo se nota cuando algo sale mal: un dato que llega a manos equivocadas, una copia vieja que alguien usa para tomar una decisión, o información de clientes que sale de la empresa junto con un empleado que se va.
Según el reporte de Investigación de Brechas de Datos (DBIR) de Verizon, el 68% de las brechas de seguridad involucran un elemento humano: un acceso mal gestionado, un archivo compartido de más, un permiso que nunca se revocó. No hace falta un ataque sofisticado para perder el control de tu información, basta con no tener claro quién puede ver qué.
¿Podrías decir hoy, con certeza, quién tiene acceso a la información más sensible de tu empresa? Como la primera Agencia Airtable México, en Cometta diseñamos sistemas con permisos a la medida de cada rol, para que la información esté disponible para quien la necesita y protegida de quien no.
Aprende cómo combinar bases de datos, interfaces, automatizaciones y IA para trabajar de forma más rápida y organizada.